Un aroma de café y literatura se paseó por la calle del Comercio

La Paz, 15 de octubre de 2026.- El aroma del café, las letras y la tradición se apoderaron de la emblemática calle del Comercio, donde productores, comercializadores y vecinos paceños compartieron una jornada llena de sabor, cultura y encuentros. Entre tazas humeantes y conversaciones, los transeúntes aprovecharon para degustar el café paceño y conocer más sobre uno de los productos que nos llena de orgullo.

El alcalde de La Paz, César Dockweiler, acompañado del secretario de Ciudad Productiva, Alejandro Bleichner, subalcaldes, caseras del mercado Lanza, productores y comercializadores de café, participó de esta actividad que convirtió a una de las calles más tradicionales del centro paceño en un punto de encuentro entre la producción local, la literatura y la identidad de nuestra ciudad.

“Esta es una calle con mucha tradición, cultura e historia. Hoy se ha convertido en el escenario para disfrutar de un buen café. Muchos paceños y paceñas no saben que el 96% del café que se produce y consume en nuestro país proviene del departamento de La Paz”, destacó el burgomaestre.

La autoridad recordó que octubre está dedicado al café paceño y que, bajo la campaña “La Paz se toma en una taza”, se impulsa una agenda con más de 38 actividades que combinan café, cultura, turismo y espacios de encuentro ciudadano.

El alcalde también destacó las características especiales del café de altura, cuya producción se beneficia de las condiciones climáticas de las regiones paceñas. Los cambios de temperatura contribuyen a desarrollar aromas y sabores que distinguen a este producto.

Y en medio de esta explicación, el Alcalde encontró una curiosa semejanza entre el café y los habitantes de La Paz: ambos saben enfrentar los momentos difíciles. “Así como el café, el mejor café, el paceño es uno de los mejores ciudadanos que tenemos. No se rinde ante nada”, expresó, resaltando el carácter trabajador y perseverante de la población.

La actividad también permitió poner sobre la mesa una oportunidad para los productores de los Yungas, el trópico paceño y otras zonas productoras del municipio: llegar a nuevos mercados y abrir las puertas del café boliviano al mundo.

El burgomaestre mencionó el potencial de exportación del producto y la necesidad de generar mayores oportunidades comerciales para quienes trabajan desde el cultivo hasta la venta. “Mejores mercados es mayor cantidad de venta; mayor cantidad de venta significa mayores ingresos y mejores condiciones de vida para sus familias”, afirmó.

Así, la calle del Comercio se convirtió en algo más que un lugar de paso: fue un espacio para compartir historias, descubrir sabores y reconocer el trabajo de quienes producen el café que llega a nuestras mesas.

Porque detrás de cada taza hay familias, esfuerzo, tradición y una identidad que merece ser conocida dentro y fuera del país. Y qué mejor manera de celebrarla que con un buen café paceño y una buena conversación.

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