DESCRIPCIÓN
Este paisaje se caracteriza por sus formaciones rocosas arcillosas, cuya creación se atribuye al paso del tiempo y a diversos factores ambientales. Estos elementos han dado lugar a la formación de obeliscos, surcos, cárcavas y cráteres singulares en una extensión de aproximadamente 44.2 hectáreas. Este asombroso lugar se encuentra a tan solo cinco kilómetros de La Paz, lo que equivale a un trayecto de 20-25 minutos desde el centro de la ciudad.
Este sitio es un atractivo natural de gran belleza, cuyos principales escultores son el agua y el aire, que a lo largo de los años han ejercido efectos erosivos en la tierra, creando caprichosas formaciones que se asemejan a obeliscos y cráteres, otorgándole una apariencia lunar. Durante su recorrido, los visitantes también pueden descubrir un área con una vegetación particular para la región, como el Cactario, donde se pueden admirar más de 32 especies de cactus nativos en su entorno natural.
Otro punto destacado en esta zona es el llamado «sapo de la abundancia», que se encuentra a unos 20 minutos de caminata aproximadamente. Aquí, los visitantes encontrarán una zona plana con troncos para sentarse y una pequeña fuente de agua adornada con una escultura de sapo. Se cree que esta fuente es un lugar donde se pueden hacer buenos deseos.
¿SABIAS QUÉ...?
En 1969 el astronauta estadounidense Neil Armstrong visitó el La Paz Golf Club y al ver el sitio afirmó que se parecía a la luna, desde ese momento se denominó Valle de la Luna.
Las formaciones que componen este paisaje están hechas de arcilla, una sustancia que alberga minerales en diferentes proporciones. Esta característica le otorga a estas formaciones una paleta de colores en constante cambio, que abarca desde tonos castaños claros hasta matices más rojizos o incluso morados. Esta variabilidad cromática a lo largo del terreno crea un espectáculo visual único. Debido a esta diversidad de colores y a la interacción de la luz con las superficies arcillosas, en las laderas de los cerros se producen efectos visuales que resultan especialmente intrigantes para los turistas. Las sombras y las texturas de la arcilla dan lugar a ilusiones ópticas que pueden sorprender y maravillar a quienes visitan este lugar. Las caprichosas formas y colores de estas formaciones naturales hacen que explorar este paisaje sea una experiencia fascinante y visualmente estimulante para los viajeros.
LUNES A DOMINGO 09:00 – 18:00
INGRESO
NACIONALES Bs.- 3
NIÑOS Bs.- 1
EXTRANJEROS Bs.- 15
RECOMENDACIONES
Se recomienda visitar el Valle de la Luna entre abril y octubre durante la temporada seca, ya que este período ofrece un clima más estable con menos lluvias. Esto facilita la exploración de las formaciones rocosas y texturas del terreno, brindando a los visitantes una experiencia más placentera y segura. Para aprovechar al máximo su visita, es aconsejable planificarla durante estos meses.
