La Paz, 13 de octubre 2026.- En una apuesta firme por el bienestar y la seguridad urbana, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz implementa una estrategia paralela que aborda de raíz uno de los problemas más recurrentes y peligrosos para la ciudad: la gestión irresponsable de escombros.
Lejos de ser solo un residuo que afecta el paisaje y la salud pública, la alcaldía ha transformado este desafío en una oportunidad de economía circular y revitalización urbana.
El alcalde de La Paz, César Dockweiler, anunció que su administración puso en marcha un programa integral orientado a reutilizar los escombros de la construcción. Mediante procesos especializados, estos materiales son transformados en pequeñas locetas y adoquines destinados a embellecer y renovar parques y jardines en toda la urbe.
«Estamos trabajando para justamente la reutilización de los mismos, que se conviertan en pequeñas locetas, en pequeños adoquines que después van a terminar siendo parte de nuestros parques y jardines», destacó la autoridad edil.
Esta iniciativa no solo reduce la necesidad de extraer nuevos materiales de construcción, sino que devuelve a los paceños espacios públicos renovados con un enfoque ecológico y sostenible.
El plan municipal reconoce que el reciclaje técnico debe ir acompañado de un cambio cultural profundo. En gestiones pasadas, el avance en este ámbito se vio limitado debido a malas prácticas ciudadanas, como el hábito de arrojar escombros en las quebradas de la ciudad en lugar de llevarlos a los depósitos autorizados.
Esta práctica negligente representa un grave peligro para la seguridad de todos los habitantes, especialmente durante las épocas de lluvia, ya que los escombros acumulados obstruyen el flujo natural del agua y aumentan drásticamente el riesgo de desbordes e inundaciones.

Por este motivo, la Alcaldía despliega actualmente un intenso programa de comunicación y socialización. El objetivo es involucrar de manera activa a los vecinos, recordándoles que el manejo adecuado de los escombros no es solo un asunto de desarrollo urbano, sino una medida vital de protección ciudadana.



