
La Paz, 12 de julio de 2026.- Las manos que tejen, crean, cocinan y transforman historias fueron las verdaderas protagonistas de la «Gran Feria de la Inclusión», un espacio donde decenas de personas con discapacidad demostraron que el talento, la creatividad y la perseverancia son más fuertes que cualquier barrera. Desde la plaza Camacho, la ciudad fue testigo de una jornada que celebró las capacidades, el esfuerzo y el derecho de todas las personas a construir un futuro con igualdad de oportunidades.
En este escenario de emprendimiento y superación, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, reafirmó el compromiso del Gobierno Autónomo Municipal de consolidar políticas públicas que fortalezcan la capacitación permanente, la inclusión laboral y el desarrollo integral de las personas con discapacidad, promoviendo una sociedad donde el reconocimiento llegue por el talento y no por la condición de una persona.
La feria reunió propuestas de tejido, manualidades, gastronomía y diversos emprendimientos elaborados por personas con discapacidad, evidenciando que este sector no solo participa activamente en la economía local, sino que aporta creatividad, innovación y valor a la comunidad paceña.
«No basta con cumplir con la normativa que exige la contratación de personas con discapacidad en instituciones públicas; queremos generar espacios donde las personas con discapacidad puedan mejorar sus capacidades, producir y, eventualmente, ser contratadas por su talento y competencia», expresó la autoridad municipal en su visita a los stand.
El Alcalde destacó que el desafío es avanzar hacia una inclusión auténtica, dejando atrás las visiones asistencialistas para construir oportunidades reales que permitan el desarrollo personal y profesional. En ese sentido, remarcó que las limitaciones no definen a las personas y que la ciudad debe aprender a valorar las capacidades, el esfuerzo y la determinación de cada ciudadano.
Como parte de esa visión, el Gobierno Municipal ratificó una hoja de ruta orientada a ampliar los programas de formación técnica y profesional mediante alianzas con instituciones nacionales e internacionales, generar nuevos espacios de promoción para los emprendimientos liderados por personas con discapacidad y fortalecer políticas que impulsen una vida más independiente, digna y productiva.

La «Gran Feria de la Inclusión» se convirtió también en un encuentro entre la ciudadanía y quienes, con trabajo y dedicación, rompen estereotipos todos los días. Cada producto expuesto representó una historia de constancia, aprendizaje y esperanza, recordando que una ciudad inclusiva es aquella que abre puertas para que todas las personas puedan demostrar lo que son capaces de hacer.


