En Corpus Christi, Dockweiler llama a la esperanza, la reconciliación y el diálogo para devolver la paz a Bolivia

La Paz, 4 de junio. En medio de los días difíciles que atraviesa el país, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, participó este jueves en la celebración de Corpus Christi realizada en la Catedral Metropolitana, donde se sumó a las oraciones de cientos de fieles que elevaron un mismo pedido: paz para Bolivia.

Tras la ceremonia religiosa, la autoridad paceña expresó que hoy más que nunca es necesario fortalecer la esperanza, la unidad y la capacidad de encuentro entre los bolivianos para superar la incertidumbre que vive el país.

“Nos sumamos a las oraciones que se han elevado desde la Iglesia y desde cada una de las personas presentes. Todos queremos paz para nuestro país, para nuestro departamento y para nuestra ciudad. Hoy hemos venido a pedir que prevalezca la sensatez, que se abran los caminos del diálogo y que podamos encontrar soluciones que permitan a los bolivianos volver a mirarnos como hermanos”, manifestó.

Dockweiler señaló que la preocupación de las familias paceñas y bolivianas es compartida por todos los sectores de la sociedad, por lo que consideró urgente que las partes involucradas en el conflicto puedan sentarse en una mesa de diálogo para encontrar una salida definitiva a la crisis.

“Tenemos la esperanza de que en las próximas horas podamos recibir esa noticia que todos estamos esperando: que quienes tienen la responsabilidad de conducir este proceso puedan encontrarse, dialogar y construir acuerdos. Bolivia necesita entendimiento, necesita serenidad y necesita que trabajemos juntos para sacar adelante al país”, afirmó.

El alcalde destacó además el papel histórico de las Iglesias como promotoras del diálogo, la conciliación y el encuentro entre los bolivianos, especialmente en momentos de tensión y dificultad.

“La Iglesia siempre ha cumplido un rol fundamental cuando el país ha necesitado puentes de entendimiento. Hoy valoramos profundamente ese esfuerzo y creemos que no solo la Iglesia Católica, sino también todas las iglesias, organizaciones sociales, instituciones y actores de la sociedad deben aportar desde donde les corresponde para construir un ambiente de esperanza, confianza y reconciliación”, sostuvo.

La autoridad remarcó que el país atraviesa un momento decisivo y que existe una oportunidad para encaminar soluciones pacíficas que permitan devolver la tranquilidad a las familias.

“Se ha abierto una pequeña ventana para el diálogo y debemos cuidarla. Es momento de generar esperanza, de transmitir seguridad y de construir condiciones para el entendimiento. Hoy nos retiramos de esta celebración fortalecidos espiritualmente, con energía positiva y con la bendición de Dios, pero también con la convicción de que Bolivia puede reencontrarse consigo misma”, expresó.

Finalmente, Dockweiler manifestó su deseo de que el espíritu de fraternidad vivido durante Corpus Christi se convierta en una guía para las decisiones que el país necesita tomar en las próximas horas.

“Me voy con esperanza. Espero que muy pronto podamos volver a hablar de tranquilidad, de trabajo, de desarrollo y de futuro. Ese es el anhelo de las familias paceñas y de todos los bolivianos”, concluyó.

Scroll al inicio