
La Paz, 30 de julio.- Colores, creatividad y emociones se unieron en el concurso infantil “Pintemos La Paz”, una iniciativa del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz a traves de la Secretaria de Cuidados y Derechos, evento que reunió a cientos de niños y niñas que, a través de sus dibujos, mostraron cómo ven la ciudad donde viven, qué los inspira, qué les preocupa y cuáles son sus sueños para el futuro.
Durante el acto de cierre, el alcalde César Dockweiler destacó que el verdadero valor del concurso no estuvo únicamente en la calidad artística de las obras, sino en la oportunidad de escuchar la voz de la niñez y comprender su mirada sobre La Paz.
«Cuando un niño dibuja, también expresa sus emociones, sus preocupaciones y la forma en que entiende el mundo. Hoy hemos visto una ciudad reflejada desde la sinceridad y la imaginación de nuestros niños», expresó la autoridad, quien recorrió la exposición conversando personalmente con los participantes para conocer el significado de cada obra.
La autoridad edil afirmó que todos los niños y niñas fueron ganadores, porque formaron parte de un espacio donde pudieron convertirse en protagonistas y compartir su visión de la ciudad.
«Debemos seguir creyendo en su capacidad y en su talento. No son solamente el futuro; son parte fundamental del presente y merecen ser escuchados y tomados en cuenta», añadió.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada ocurrió cuando una participante explicó el mensaje de su dibujo. Más allá de describir la técnica utilizada, la niña resumió en una frase lo que siente por su ciudad: «En La Paz hay gente vibrante y hay buena gente.»
Esa reflexión conmovió al alcalde, quien aseguró que esas palabras sintetizan el espíritu que ha encontrado durante las actividades desarrolladas en el mes aniversario de La Paz.
«Esa frase se quedó en mi corazón. Después de compartir con miles de vecinos durante todo julio, confirmo que en esta ciudad vive gente que, pese a las dificultades, siempre se levanta, sigue adelante y no pierde la esperanza. Esa es la gente que inspira nuestro trabajo todos los días», manifestó.
Las obras presentadas en «Pintemos La Paz» reflejaron una amplia diversidad de miradas. Algunos dibujos mostraron paisajes y espacios emblemáticos; otros transmitieron mensajes sobre la convivencia, la seguridad, el cuidado del medio ambiente y el deseo de vivir en una ciudad más amable. Más allá de la técnica, cada creación evidenció la sensibilidad con la que los niños observan su entorno.

El concurso cerró con un mensaje compartido entre autoridades, familias y participantes: escuchar a la niñez también es una forma de construir ciudad. Sus dibujos dejaron en evidencia que La Paz no solo se observa con los ojos, sino también con la esperanza, la creatividad y el corazón de quienes serán protagonistas de su futuro.


