
La Paz, 16 de septiembre de 2026.- En un emotivo acto enfocado en el desarrollo económico y el empoderamiento social, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, en una alianza estratégica con el Centro de Promoción del Laicado (CEMSE), llevó a cabo la entrega de certificados de capacitación a 40 mujeres del programa «Impulsa Mujer». La oportunidad sirvió además para otorgar un incentivo económico de capital semilla a ocho de las emprendedoras.
El alcalde paceño, César Dockweiler, encabezó la ceremonia, expresando su profundo respaldo y admiración hacia aquellas mujeres que, rompiendo barreras, buscan transformar radicalmente sus condiciones de vida. Destacó la importancia de aprender herramientas técnicas, fijar metas claras y, sobre todo, visualizar un futuro próspero para sus entornos familiares.
«El creer es lo más importante que cada uno de nosotros tiene. Es el poder, es un poder creer en uno mismo. Si nosotros no creemos en sí mismos, difícilmente vamos a lograr seguir avanzando. Pero si creemos, si creemos en nuestro potencial, si creemos que podemos salir adelante, si creemos que nuestro emprendimiento, a pesar de las dificultades, puede ser exitoso, entonces hemos dado el paso más importante: el creer en uno mismo. Es un poder», enfatizó firmemente el Alcalde.
La primera autoridad municipal remarcó la importancia del soporte emocional integral que incluye el programa ejecutado junto al CEMSE: «Muchas quizás no necesitan y muchas otras sí… porque han sufrido quizás violencia, quizás maltrato. Quizás las circunstancias de la vida nos han llevado a una situación en la que hemos dejado de creer en nosotras mismas. Y eso me parece algo fundamental en la formación integral».
A lo largo de su alocución, el burgomaestre instó a las mujeres no limitar el alcance de sus proyectos ni conformarse con economías de subsistencia. Por el contrario, las invitó a expandir su mentalidad de negocio basándose en la persistencia, la creación de marcas sólidas y la retroalimentación constante de la ciudadanía.
«Por eso el primer elemento y componente más importante que yo les recomiendo a cada una de ustedes, mujeres emprendedoras, es que nunca pierdan la fe en ustedes. Que sueñen en grande. Que eso que están haciendo hoy, visualícenlo algo gigante. Si están empezando la repostería y están haciendo en su pequeño hornito de la casa y están vendiéndolo ahí en las calles casi de manera ambulante, no se queden en esa mirada. Piensen en que pueden tener un gran negocio con muchas sucursales en toda la ciudad. Visualícenlo. Imagínenlo. Mírenlo. Póngaselo en su cabeza», instó Dockweiler.
Añadió que el verdadero camino del éxito empresarial consiste en avanzar escalonadamente sin perder de vista la meta final: «¿Y cuántas cosas tendremos que hacer hasta llegar un momento en que abriré mi primera tiendita? ¿Y cuántas cosas después para abrir mi segunda tienda? Y después ya ustedes no serán productoras, serán las directoras. Y estarán encima mirando que la calidad que ustedes le imprimieron desde el primer momento se siga manteniendo, se siga mejorando. Ese es el camino del éxito».
Con el fin de conectar con la realidad de las familias paceñas, el Alcalde rememoró una sentida anécdota personal sobre su madre y el esfuerzo que significó para su familia salir adelante mediante el trabajo incansable, el comercio y la repostería para sacar adelante a sus 4 hijos.
«Mi mamita, al igual que ustedes, muchas de ustedes, tuvo que trabajar más de lo que quizás una mujer debería hacer. Pero tuvo que hacer porque tenía la necesidad. Tenía cuatro hijos… se levantaba muy temprano, cuatro y media, a cocinarnos para dejarnos la comida a nosotros. Se iba a una unidad educativa en El Alto, una escuelita fiscal. Ahí enseñaba, volvía tarde… y no se le acababa el día. Tenía que seguir trabajando. ¿And webs saben qué hacía? Ella hacía repostería. Ella hacía tortas, queques, empanadas, rollos… ¿Y saben quiénes éramos sus vendedores? Pues los hijos. Éramos su fuerza laboral. Yo he vendido en los mercados, he vendido en las calles, en las oficinas, en muchos lugares. Y sé lo que cuesta», relató.
Dockweiler utilizó este testimonio para considerar las caídas en el trayecto del emprendedor como un obstáculo que se puede vencer, llamando a las mujeres a mantener la resiliencia en un contexto nacional que desafía constantemente los proyectos privados.

La máxima autoridad edil concluyó asegurando que la meta final es integrar estos emprendimientos con las plataformas urbanas y de infraestructura locales para dinamizar sus ventas a través del contacto con el público en ferias estables: «Nosotros tampoco queremos dejarlas solas. Y ahí les decía, tenemos el Centro de Emprendimiento y Promoción, y yo ya sueño con que en algún momento esté conectado con la callecita de atrás que hemos caminado, y que se vuelvan espacios de ferias, de promoción productiva… Porque el contacto con el cliente ayuda a entender mejor… Eso es Ciudad de la Mujer: un gobierno municipal trabajando para que ustedes tengan oportunidades, trabajando para que el esfuerzo, el trabajo que hacen, fructifique, crezca».


