El burgomaestre paceño dijo que llama la atención que en la entrega de los dos salones velatorios, se hizo se presume con fiesta, contrataron una empresa de Catering por 16.000 bolivianos, que incluía la recepción provisional de la obra, además que se “echaron una farrita” y pusieron esos ambientes a disposición de la sociedad.
La Paz, 25 de junio de 2026.- El Cementerio General de La Paz no es solamente un espacio de descanso para quienes partieron. Es también un lugar cargado de memoria, historia y afecto, donde miles de familias paceñas mantienen vivo el recuerdo de sus seres queridos. Por ello, cualquier señal de irregularidad en su administración no solo preocupa desde el ámbito institucional, sino que toca una fibra sensible de toda la sociedad.
Durante una inspección realizada este jueves, el alcalde de La Paz, César Dockweiler, anunció el inicio de auditorías para investigar presuntas irregularidades en procesos de contratación y adjudicación ejecutados en la administración del Cementerio General, una entidad que en diciembre próximo cumplirá 200 años de servicio a la población.
La autoridad edil explicó que la revisión preliminar identificó aspectos que llaman profundamente la atención y que ameritan una investigación exhaustiva para determinar si existió daño económico al Estado y establecer responsabilidades.
“Hay procesos de contratación que se han realizado al margen de la norma, lo que amerita que se eleven los procesos de auditoría para identificar si existe daño económico al Estado y, claro está, ver responsabilidades”, afirmó.
La inspección permitió evidenciar la necesidad de modernizar la institución, especialmente en áreas vinculadas a la digitalización documental y la mejora de los servicios que reciben diariamente miles de visitantes que acuden a honrar la memoria de familiares y amigos.
Sin embargo, uno de los aspectos más preocupantes está relacionado con la construcción de dos salones velatorios durante la anterior gestión municipal. Según la información preliminar, la empresa adjudicada presuntamente no habría cumplido con requisitos establecidos por la normativa vigente, pese a lo cual fue favorecida con el contrato.
Dockweiler señaló además que la misma empresa habría obtenido numerosas adjudicaciones desde 2022 para la provisión de materiales de escritorio, papelería, uniformes, pinturas y hasta obras de infraestructura, situación que despierta interrogantes sobre la transparencia de los procesos.
“Llama la atención que una sola empresa se adjudique prácticamente todo. Puede ser una empresa que tenga la capacidad de realizar múltiples actividades, pero también corresponde verificar si existió algún tipo de direccionamiento. Eso es precisamente lo que deberán determinar las auditorías”, manifestó.
La revisión también alcanzará contratos modificatorios que incrementaron los montos originalmente adjudicados. Entre los hallazgos preliminares figura un contrato que pasó de aproximadamente 1,7 millones de bolivianos a más de 1,8 millones mediante modificaciones posteriores.
Pero uno de los elementos que mayor indignación genera es la información referida al acto de entrega de los salones velatorios. Según los reportes recibidos por la Alcaldía, se habría contratado un servicio de catering por 16.000 bolivianos para la inauguración de la obra, incluyendo elementos que figuraban dentro de la recepción provisional y definitiva del proyecto.
Para el Alcalde, resulta incomprensible que recursos públicos destinados a mejorar un espacio tan sensible para las familias paceñas hayan terminado asociados a celebraciones que hoy generan cuestionamientos.



“Lo que corresponde ahora es esclarecer cada uno de estos hechos, transparentar la información y garantizar que los recursos municipales se administren con responsabilidad y respeto hacia la población”, sostuvo.
La autoridad remarcó que el objetivo de las auditorías no es únicamente revisar documentos, sino recuperar la confianza ciudadana en instituciones que cumplen una función profundamente humana y social.



