Tras la Noche de San Juan, la calidad del aire en La Paz alcanza niveles malos y la Alcaldía llama a fortalecer la conciencia ambiental

Los incendios registrados en municipios vecinos y en otras regiones del país contribuyen igualmente al deterioro de la calidad del aire que respiran los paceños. Por ello, el alcalde César Dockweiler, impulsa la coordinación metropolitana para construir estrategias conjuntas que permitan prevenir incendios y reducir las emisiones contaminantes de manera más efectiva.

La Paz, 24 de junio de 2026. La mañana posterior a la tradicional Noche de San Juan dejó una importante lección para la ciudad. Aunque este año las fogatas se redujeron significativamente gracias a una mayor conciencia ciudadana, los incendios forestales registrados durante las últimas horas provocaron un deterioro de la calidad del aire que hoy afecta a toda la población paceña.

La secretaria Municipal de Ciudad Verde, Lizeth Revollo, informó que las tradicionales fogatas disminuyeron de 43 registradas en 2025 a solo ocho durante la presente gestión, un resultado que refleja el compromiso creciente de la ciudadanía con el cuidado del medioambiente. Sin embargo, advirtió que los incendios forestales continúan siendo una de las principales amenazas para la salud, la biodiversidad y la calidad de vida de la población.

Mientras miles de paceños optaron por celebrar de manera más consciente, la ciudad enfrentó 35 incendios forestales, cinco de ellos de gran magnitud, que afectaron áreas protegidas y espacios naturales emblemáticos como el Bosquecillo de Pura Pura y Siete Lagunas. Estas emergencias demandaron un enorme esfuerzo humano de bomberos voluntarios, guardias municipales y personal de distintas unidades del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP), quienes trabajaron por instrucción del alcalde César Dockweiler, extremando esfuerzos para proteger la vida y el patrimonio natural de los paceños.

Las consecuencias ya se reflejan en los registros técnicos. La Red de Monitoreo de la Calidad del Aire (MoniCA) dependiente del GAMLP, reportó que dos estaciones de medición registraron índices de calidad ambiental considerados malos. La estación del Garaje Municipal alcanzó un índice de 107 y la estación de Los Pinos llegó a 136, ubicándose ambas dentro del rango de 101 a 150, categoría que representa riesgos para la salud de la población.

Más allá de las cifras, estos datos invitan a una reflexión profunda. Cada incendio forestal provocado por descuido, negligencia o irresponsabilidad no solo consume árboles y vegetación; también afecta directamente la salud de miles de personas, especialmente de quienes padecen enfermedades respiratorias, adultos mayores, niños y niñas menores de cinco años.

Por ello, recomendó el uso preventivo de barbijo para las personas más vulnerables, además de evitar actividades físicas intensas al aire libre durante las horas de mayor contaminación. La medida busca proteger la salud mientras los niveles de calidad ambiental retornan a parámetros más favorables.

La experiencia de este San Juan demuestra que cuando la población asume un compromiso consciente con el medioambiente es posible generar cambios positivos. La reducción de fogatas es una señal alentadora, pero los incendios forestales evidencian que aún queda mucho por hacer para prevenir prácticas que ponen en riesgo la salud de las personas y destruyen el patrimonio natural de todos.

La Alcaldía de La Paz exhorta a la población a mantener una actitud responsable durante todo el año, evitando quemas, denunciando incendios y protegiendo las áreas verdes. Cuidar el aire no es solo una tarea institucional; es un compromiso colectivo que protege la salud, preserva la naturaleza y garantiza una mejor calidad de vida para las futuras generaciones.

“Cada incendio evitado es aire limpio para una familia. Cada acción responsable es una oportunidad para proteger la vida”.

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