Con un mensaje de unidad, esperanza y fe para los hogares paceños, alcalde Dockweiler recibe el Año Nuevo Andino Amazónico Chaqueño 5.534

La autoridad edil llamó a los bolivianos a dejar atrás las divisiones y unir fuerzas para enfrentar a los verdaderos enemigos del país: la pobreza, la desigualdad, la corrupción y la injusticia.

La Paz, 21 de junio de 2026.- El intenso frío que marcó el amanecer del primer día del invierno quedó opacado por el calor de la esperanza que cientos de paceños compartieron al recibir los primeros rayos del sol en el mirador de Killi Killi, donde el alcalde César Dockweiler participó de la ceremonia ancestral del Año Nuevo Andino Amazónico Chaqueño 5.534 junto a vecinos, amautas y representantes de organizaciones de la sociedad civil.

En un ambiente de espiritualidad, identidad y profundo respeto por las tradiciones, la autoridad municipal invitó a la ciudadanía a convertir este nuevo ciclo en un punto de partida para reconstruir la esperanza y la unidad entre los bolivianos.

“Después de la oscuridad siempre vuelve el sol. Ese primer rayo que recibimos esta mañana no solo trae calor, trae energía, trae esperanza, trae fe y nos recuerda que es posible construir un futuro mejor para nuestra ciudad y para nuestro país”, expresó emocionado Dockweiler.

Durante su mensaje, el alcalde señaló que la imagen de cientos de personas levantando las manos para recibir el renacer del Tata Inti simboliza el camino que Bolivia necesita recorrer: mirar todos hacia un mismo horizonte, dejando de lado las diferencias para trabajar por objetivos comunes.

“Si todos juntos miramos hacia el mismo lugar, si todos levantamos nuestras manos con esperanza y con fe, podemos cambiar la realidad de nuestra ciudad y de nuestro país”, afirmó.

Los verdaderos enemigos de Bolivia

En uno de los momentos más reflexivos de su intervención, Dockweiler cuestionó la confrontación que durante años ha dividido a los bolivianos y aseguró que el país no necesita buscar enemigos entre sus propios ciudadanos.

“Nos han hecho creer durante mucho tiempo que los bolivianos somos enemigos unos de otros. No es cierto. Nos necesitamos mutuamente. Nuestra diversidad es nuestra fortaleza y solo unidos podremos salir adelante.”

En ese marco, convocó a declarar una lucha común contra los problemas que realmente afectan a las familias bolivianas.

“Los bolivianos tenemos cuatro enemigos a los que debemos declararles la guerra: la pobreza, la desigualdad, la corrupción y la injusticia. Esos son los verdaderos adversarios que debemos vencer trabajando juntos.”

Un mensaje para sanar y reconstruir

El alcalde también compartió las enseñanzas transmitidas por los amautas durante la ceremonia ancestral, quienes le recordaron que las adversidades forman parte del camino, pero que nunca deben convertirse en motivo de enfrentamiento entre las personas.

Inspirado por ese mensaje, convocó a iniciar una nueva etapa de reconciliación nacional.

“Que hoy sea el día en que los bolivianos empecemos a abrazarnos, a curar nuestras heridas y a darnos la mano para construir juntos el país que todos soñamos: un país con prosperidad, desarrollo y oportunidades para todos.”

Finalmente, Dockweiler pidió que el renacer del sol renueve también la fe de cada familia paceña y boliviana.

“Que Dios bendiga a Bolivia. Que Dios bendiga a La Paz. Que este nuevo tiempo esté lleno de esperanza, de unidad y de bendiciones para todos.”

Con el recibimiento de los primeros rayos del Tata Inti, la ciudad de La Paz no solo celebró el inicio de un nuevo ciclo ancestral, sino también renovó un compromiso colectivo con la esperanza, la solidaridad y la convicción de que un futuro mejor solo será posible caminando unidos.

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