La autoridad municipal advirtió que 50 días de bloqueos están empobreciendo a la ciudad y pide reflexionar para encontrar una solución que beneficie a todo el país.
La Paz, 19 de junio de 2026.- El sufrimiento de miles de familias que cada día enfrentan la escasez de alimentos, el cierre de negocios y la pérdida de fuentes de empleo, motivó al alcalde de La Paz, César Dockweiler, a hacer un llamado urgente a los sectores movilizados para que escuchen el clamor de la ciudadanía y prioricen el diálogo como camino para resolver el conflicto.
«Quisiera que pudieran conversar con las amas de casa, con las caseritas, con los jóvenes y con los niños. La situación que está viviendo aquí en la ciudad de La Paz es realmente alarmante. Duele ver cómo la están pasando las familias», expresó la autoridad municipal.
Dockweiler afirmó que, tras reunirse con representantes de los sectores gastronómico, industrial y hotelero, conoció de primera mano la magnitud de la crisis económica que atraviesa la ciudad. Solo en el rubro gastronómico, alrededor de 20.000 personas dependen de esta actividad, pero más del 70% de los negocios se ha visto obligados a cerrar sus puertas debido a la falta de insumos y a la ausencia de clientes.
«Muchos han tenido que despedir a sus trabajadores porque simplemente ya no pueden sostener sus negocios. Ellos mismos califican estos 50 días de bloqueo como una situación peor que la vivida durante la pandemia del COVID-19», lamentó.
Explicó que, a diferencia de la emergencia sanitaria, hoy los alimentos e insumos no logran ingresar con normalidad a la ciudad, lo que paraliza la producción, el comercio y afecta directamente el abastecimiento de los mercados.
«La Paz está viviendo un encierro que nos está empobreciendo. Todos tenemos necesidades y creo que este es el momento de hacer una reflexión para no seguir profundizando esta crisis, sino generar resultados que nos permitan salir adelante como ciudad y como país», afirmó.
Ante este escenario, el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz mantiene activas tres comisiones creadas para enfrentar la emergencia. La primera trabaja en la implementación de corredores humanitarios, aéreos y terrestres, para garantizar el ingreso de alimentos, combustible, oxígeno e insumos esenciales. La segunda impulsa espacios permanentes de diálogo y conciliación entre los actores del conflicto, mientras que la tercera coordina acciones con los municipios del área metropolitana.
La autoridad edil destacó que el municipio continúa priorizando la prestación de los servicios básicos, garantizando el abastecimiento de oxígeno para hospitales, combustible para la recolección de residuos, el funcionamiento del transporte municipal y el control del abastecimiento y precios en los mercados paceños.
Asimismo, reconoció que el proceso de negociación se ha vuelto más complejo debido a la dispersión de los interlocutores, lo que dificulta alcanzar acuerdos rápidos. Sin embargo, aseguró que el municipio continuará promoviendo el acercamiento entre las partes.
«Vamos a seguir conversando con quienes están movilizados, con el Gobierno y con todos los actores que puedan contribuir a encontrar puntos de encuentro. No vamos a descansar ni un solo día porque nuestro deber es defender la calidad de vida de los paceños», aseguró.


Finalmente, Dockweiler expresó su esperanza de que en los próximos días prevalezca la voluntad de diálogo y se logre una solución pacífica al conflicto, recordando que detrás de las cifras existen miles de familias que hoy enfrentan incertidumbre, dificultades económicas y la preocupación de no saber cómo sostener sus hogares.
«Más allá de las demandas y de las diferencias políticas, hoy debemos pensar en las familias bolivianas. Todos tenemos necesidades y es momento de encontrar soluciones que permitan devolver la tranquilidad y el trabajo a nuestro pueblo», concluyó.



