Una inspección realizada al albergue desnudó el descuido, la inoperancia y falta de sensibilidad de la anterior administración municipal, que será revertida mediante una nueva política integral y humana que llevará adelante el GAMLP, con el programa “Escudo de Mujer”
La Paz, 11 de junio de 2026.- Con un panorama desolador pero la firme determinación de transformar la realidad, el alcalde César Dockweiler anunció una intervención urgente y una “revolución en la gestión pública” para devolverle la funcionalidad y el sentido humano al Albergue Integral para Víctimas de Violencia y sus Dependientes.
Tras una inspección detallada, se constató que la infraestructura, que debería ser un refugio seguro y un motor de oportunidades para mujeres e hijos vulnerables, ha sido víctima del abandono institucional desde el 2021. Ambientes cerrados, descuidados y desprovistos de personal técnico reflejan una crisis profunda.
La autoridad edil constató en libros que en 2025 se atendieron apenas 21 casos, en lo que va de 2026 la cifra cayó drásticamente a solo cuatro atenciones y un único pernocte. Las víctimas simplemente no encontraban en el lugar la seguridad ni la protección que necesitaban.
Un lugar que ha sido diseñado para proteger y ayudar a la mujer en el momento que ha sufrido de violencia, ayudar a sus niños, pero por la indolencia de la anterior gestión el lugar está abandonado
“No hay una sola mujer, no hay personal en este lugar, definitivamente prefirieron priorizar las pinturitas, quizás las fiestitas, duele, molesta y genera indignación”, lamentó.
Anunció que en esta época invernal se le dará utilidad a esa infraestructura para evitar que muchas mujeres se queden en las calles con sus niños de manera que ocupen esos espacios temporalmente para luego se lanzará el programa “Escudo de Mujer”
En las próximas semanas este lugar va a funcionar nuevamente pero con otras características, pero siempre con el compromiso de proteger, cuidar a las mujeres de Bolivia, además del compromiso que tenemos de reducirla violencia de cualquier tipo”, puntualizó.


Talleres desmantelados y tecnología obsoleta
El abandono no es solo estadístico, es estructural. El área de computación fue desmantelada, dejando únicamente dos computadoras operativas. El taller de costura, pensado para la independencia económica de las usuarias, cuenta con nueve máquinas que llevan meses sin funcionar y carece de programas de capacitación para la producción.
Asimismo, la sala de pedagogía infantil, un espacio vital para el soporte de los hijos de las víctimas, muestra similar panorama, anulando la posibilidad de brindar una verdadera atención integral.
La misma precariedad se extiende a la Plataforma de Atención Integral a la Familia, donde operan el Servicio Legal Integral Municipal (SLIM) y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia. El personal trabaja con equipos antiguos, una alarmante falta de tecnología y un sistema de registro que todavía se realiza de forma manual, lo que ralentiza la atención de los casos más urgentes.
Recuperar el Centro Terapéutico Municipal
La crisis también ha perforado en el Centro Terapéutico Municipal, el espacio encargado de sanar las secuelas psicológicas de quienes son derivados por el SLIM y las Defensorías. Actualmente, el centro se encuentra inundado por requerimientos de la Fiscalía que saturan el servicio sin seguir los procedimientos terapéuticos adecuados.
El centro ha convertido la terapia en una obligación impuesta por un requerimiento fiscal, lo que hace que se pierda el sentido del proceso de sanación.
“Tenemos que recuperar el alma de este centro, un compromiso de urgencia humana”
Frente a este escenario, la actual administración edil ha comprometido el activar un plan de contingencia inmediato.
No se trata solo de abrir puertas, sino de reequipar los talleres, dotar de tecnología a los registros, descentralizar la atención psicológica y, sobre todo, garantizar que el albergue sea un espacio de protección real.



