“Ninguna familia debería vivir con miedo”: Alcalde recorre desde la madrugada la avenida Nieves Linares y prioriza acciones para proteger vidas

Vecinos conviven entre grietas, filtraciones y el temor permanente a que la tierra siga cediendo bajo sus hogares.

AMUN / 26-05-26

Todavía no amanecía completamente cuando el alcalde de La Paz, César Dockweiler, llegó este martes a la avenida Nieves Linares, en el macrodistrito San Antonio. Eran cerca de las cinco de la mañana y mientras muchos vecinos comenzaban otra jornada marcada por la incertidumbre, la autoridad municipal recorrió el sector para escuchar de cerca el miedo, la preocupación y el cansancio de las familias que viven sobre un deslizamiento activo.

Acompañado por técnicos municipales, el alcalde inspeccionó viviendas afectadas, conversó con vecinos y evaluó los riesgos que enfrenta la zona, donde las grietas, filtraciones y movimientos de tierra continúan avanzando silenciosamente.

“Lo primero es cuidar la vida. Ninguna obra, ninguna vía y ninguna decisión puede estar por encima de la seguridad de las familias”, expresó la autoridad con visible preocupación mientras observaba las viviendas comprometidas.

Dockweiler lamentó que durante años los vecinos hayan tenido que recurrir incluso a manifestaciones simbólicas y creativas para llamar la atención sobre el problema sin encontrar respuestas definitivas.

“Han aparecido zombies, carnavales y distintas acciones que los propios vecinos organizaron para pedir ayuda. Han logrado llamar la atención, pero lamentablemente durante mucho tiempo no hubo soluciones reales”, afirmó.

Uno de los puntos más delicados es un edificio que presenta serio riesgo de colapso. Según explicó el alcalde, la demolición no pudo ejecutarse debido a un proceso constitucional que paralizó las intervenciones.

“Ese edificio representa un riesgo muy grande para la gente. Nosotros queremos actuar, queremos proteger vidas, pero existe una acción constitucional que ha frenado las obras”, explicó.

Durante la inspección, la autoridad escuchó testimonios que reflejan el drama cotidiano que atraviesan las familias del sector. Vecinos relataron que por las noches escuchan crujir el suelo y observan cómo las paredes continúan abriéndose lentamente.

“Hablábamos con una vecina que vive justamente en la zona más afectada. Ella nos decía que escucha crujir la tierra todos los días, que las paredes siguen rajándose y que todavía hay agua filtrando. Eso demuestra que el deslizamiento sigue activo y que las familias viven con angustia permanente”, señaló el alcalde.

La habilitación de la avenida también fue uno de los pedidos urgentes expresados por vecinos y transportistas, quienes enfrentan dificultades diarias para movilizarse. Aunque actualmente un carril ya fue habilitado, el alcalde advirtió que todavía existen riesgos que deben ser evaluados con responsabilidad.

“Entendemos la necesidad de la gente de recuperar esta vía porque afecta su vida diaria, pero también tenemos la obligación de actuar con responsabilidad y cuidar a quienes transitan por aquí”, sostuvo.

Finalmente, Dockweiler aseguró que el municipio continuará trabajando de manera permanente para encontrar soluciones definitivas que permitan reducir el riesgo y devolver tranquilidad a las familias.

“No podemos acostumbrarnos a que la gente viva con miedo dentro de sus propias casas. Nuestro deber es estar aquí, escuchar, actuar y hacer todo lo posible para proteger la vida de nuestros vecinos”, concluyó.

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